¿Qué es la espirulina y por qué es tan importante su aporte en proteína?
Su nombre común es espirulina, pero en realidad se trata de dos algas del género Arthrospira. Tienen forma de espiral, son multicelulares y su color es verde azulado. Se trata de un alimento que encaja a la perfección dentro de la definición clásica de una buena dieta: alto contenido en proteínas, un aporte limitado de hidratos de carbono, y un relevante contenido de aceites esenciales, vitaminas, y betacarotenos.
En las últimas décadas el interés por estas algas se ha disparado, y la ciencia ha puesto la lupa en sus supuestas propiedades anticancerígenas, antivirales, inmunológicas y antioxidantes. Descubre qué es la espirulina y cómo puede ayudarte, en especial si en tu dieta no hay suficientes proteínas.
Diversos pueblos nativos, desde el México azteca, hasta el africano lago de Chad, la utilizaban con fines alimenticios desde hace siglos. Sin embargo, no fue hasta 1970 que se estableció el primer cultivo a gran escala de espirulina. Al mismo tiempo que tuvieron lugar sus primeros análisis químicos, la carrera por su comercialización se disparó.
Como mencionamos antes, cuando se habla de “espirulina”, por lo general se está haciendo referencia a dos especies distintas de algas, de una misma familia, que, una vez fueron clasificadas bajo el género spirulina.
Sin embargo, desde 1989, la comunidad científica reconoció las diferencias entre las dos especies clasificadas así. De este modo, la palabra "espirulina" solamente es usada a nivel comercial. Por ello, se denomina “espirulina” al suplemento dietético obtenido a partir de las cianobacterias del género arthrospira: la arthrospira platensis y la arthrospira maxima.
A nivel nutricional llama la atención su alto contenido en proteínas (entre el 60% y el 70%) de su peso seco). Si se compara con otras fuentes naturales de proteína el contraste es notorio: las mejores fuentes convencionales de proteína rozan el 35% de su peso seco. No solamente llama la atención su cantidad de proteína, sino la calidad de la misma: contiene todos los aminoácidos esenciales, los cuales suponen aproximadamente la mitad de su contenido proteico.
Desde hace décadas, diversos experimentos clínicos han tenido a la espirulina bajo las lentes de los microscopios, analizando sus efectos positivos en el tratamiento de alergias, anemia, cáncer, enfermedades virales y cardiovasculares.
Hasta el momento, se ha comprobado el profundo potencial antioxidante que tiene contra los radicales libres, una acción que se puede trasladar a varios trastornos de la salud, especialmente, enfermedades cardiovasculares.
La espirulina también se caracteriza por dos de sus pigmentos, que cuando actúan en sinergia actúan como inhibidor de la NADPH, un complejo de enzimas que son la fuente principal del estrés oxidativo patológico. Estos dos pigmentos son la ficocianobilina y la ficocianina, presentes en un reducido número de algas, como las arthrospira.
Hasta 1996, cinco estudios independientes habían comprobado el poder anticolesterol de la espirulina. Un experimento demostró que, aportando un 15% de espirulina en la dieta habitual de un grupo de ratas, durante 4 semanas, se reducían sus niveles altos en colesterol en un 14%. Otro estudio hecho a posteriori, desveló que además del colesterol, la espirulina logra disminuir los niveles de triglicéridos y fosfolípidos. En otro estudio, se observó un descenso del 28% de colesterol en plasma, y una reducción del 60% en el hígado. En estudios con humanos, tomando dosis estándar, se ha demostrado que el consumo de este alga no solo reduce los niveles de grasas, sino que puede reducir el peso corporal.
En los últimos años, la industria farmacéutica ha puesto el ojo en las sustancias naturales orientadas en inhibir el crecimiento y la progresión del cáncer. Uno de los campos donde los oncólogos han puesto la mira ha sido en la investigación de recursos marinos, en particular, la investigación a diversos tipos de algas ha abierto una nueva puerta en la lucha contra el cáncer. La ficocianina, principal ingrediente activo de la espirulina, tiene un potente efecto anticancerígeno sobre varios tipos de cáncer, como el de mama, de hígado, de pulmón, de colón, la leucemia, y el de médula ósea.
Su mecanismo de actuación ante las células cancerígenas es el de inducir a la apoptosis, una muerte celular provocada. La ficocianina de la espirulina reduce la proliferación y migración celular, también induce a la detención del ciclo de vida de las células al penetrar la membrana celular de estas. Igualmente, inhibe el crecimiento de las células cancerosas. Tras la incorporación de la ficocianina en las células tumorales se mostraron signos de apoptosis (muerte celular), como encogimiento y formación de ampollas en la membrana de estas células.
A nivel antiviral, se ha descubierto que la espirulina inhibe el crecimiento de varios tipos de virus, entre ellos, dos tipos de herpes y dos tipos de virus de inmunodeficiencia. Se ha comprobado en los análisis que, su acción tiene que ver con su interferencia en varias etapas del proceso del crecimiento de las células virales. Este hallazgo es notorio, porque al igual que ocurre con las células cancerígenas, la industria farmacéutica está interesada en incluir la ficocianina en sus pruebas y tratamientos.
Asimismo, la espirulina ha sido testada para el tratamiento del hígado graso en múltiples estudios. En pruebas con animales, se han encontrado mejoras en el rendimiento del hígado y del bazo, así como una restauración de las enzimas del hígado y la mejora en la degradación de las grasas.
Casi una decena de estudios diferentes, realizados in vitro y con animales, han demostrado la capacidad que tiene la espirulina para regular y optimizar el funcionamiento del hígado, con funciones terapéuticas demostrables.
A nivel alimenticio su aporte es obvio, no olvidemos su alto contenido en proteínas y nutrientes básicos. Actualmente se puede comprar en formato de comprimidos y en polvo, y supone un importante apoyo y aporte para muchas personas que no consumen carne, o evitan consumirla. La espirulina es una gran fuente de proteínas y nutrientes, un alimento extraordinariamente rico en propiedades alimenticias, que se ha ganado a pulso ser considerado un "superalimento".
Más allá de las propiedades médicas, la espirulina se está cultivando con el objetivo de combatir el hambre. El cultivo de esta alga para este fin, en especial en países subdesarrollados, está avalado por la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación). Desde la FAO argumentan que este tipo de alga puede ser cultivada con facilidad y además ofrece una alta cantidad de nutrientes.
En numerosos países africanos es cultivada para consumo humano, secada y consumida. Su alto contenido en proteínas la hacen especialmente llamativa para cualquier persona que busque una dieta mejorable en este aspecto.
Publicado en: Salud
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Me parece interesante
Por:Blanca En 28/03/2025Me parece interesante
Claro y tranquilizador.
Por:Luis En 28/03/2025Claro y tranquilizador.
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Claro y tranquilizador.